El ayuntamiento de Villarrobledo ha celebrado la clausura de una nueva edición del Taller de Hostelería y Cocina, un proyecto de integración social dirigido a jóvenes de entre 16 y 23 años que, además de ofrecer formación en cocina y hostelería, trabaja aspectos esenciales como la autoestima, las habilidades sociales, la adquisición de hábitos y la preparación para su incorporación al mundo laboral.
El monitor del taller, Juan José Alonso, ha destacado la implicación de los diez alumnos que han participado durante este curso y ha explicado que el objetivo del taller se adapta a las necesidades de cada participante. “No todos tienen las mismas necesidades ni avanzan al mismo ritmo, por eso fijamos objetivos individualizados para que puedan crecer tanto personal como profesionalmente”.
Por su parte, la coordinadora del proyecto, Elvira Lozano, ha recordado que este programa trabaja con jóvenes que en muchos casos han abandonado los estudios o atraviesan situaciones de vulnerabilidad. “La prioridad es que recuperen la confianza en sí mismos, adquieran rutinas y desarrollen competencias que les permitan retomar sus estudios o acceder a un empleo”.
Asimismo, ha puesto en valor la colaboración de las empresas de hostelería de la localidad, cuya implicación permite que los alumnos realicen prácticas reales y, en muchos casos, encuentren una oportunidad laboral al finalizar el curso.
La jefa del Servicio de Servicios Sociales, Manuela López, ha incidido en que el taller utiliza la cocina como una herramienta para alcanzar un objetivo mucho más amplio: la integración social y laboral de jóvenes en situación de vulnerabilidad. “El trabajo se desarrolla de forma personalizada a través de planes de intervención individualizados, en los que también se implica a las familias cuando es necesario”.
Además, ha señalado que se abordan cuestiones como la autoestima, el trabajo en equipo, la motivación, los hábitos saludables y la prevención de conductas de riesgo, respondiendo a las necesidades detectadas por los profesionales de los Servicios Sociales.
La concejala de Servicios Sociales, Cristina García, ha recordado que este proyecto forma parte de un conjunto de actuaciones de integración social que también incluye talleres de pintura y apoyo escolar, todos ellos orientados a ofrecer nuevas oportunidades a personas con especiales dificultades.
Además, ha destacado la evolución experimentada por el programa desde su creación en 2014, subrayando el esfuerzo realizado por el ayuntamiento para mantener iniciativas como las becas destinadas a los participantes, incluso cuando dejaron de contar con financiación autonómica.
Por su parte, el alcalde, Valentín Bueno, ha asegurado que el Taller de Hostelería y Cocina es uno de los programas de los que el ayuntamiento se siente más orgulloso, destacando que “tras doce años de funcionamiento, se ha consolidado como una referencia en la integración de jóvenes a través de la formación”.
El alcalde ha querido agradecer el trabajo de todo el equipo de Servicios Sociales, al que ha definido como “un referente dentro y fuera de Castilla-La Mancha” por la calidad de sus programas y por la atención que prestan a las personas más vulnerables.
Finalmente, ha puesto en valor la estrecha colaboración del sector hostelero de Villarrobledo, que abre sus puertas para que los participantes puedan completar su formación en un entorno real, facilitando así que muchos de ellos accedan posteriormente a un puesto de trabajo. “Detrás de estos doce años hay muchas historias personales, muchos nombres y apellidos y muchas oportunidades que se han convertido en proyectos de vida”, ha concluido el alcalde.
