El pasado viernes 27 de junio se celebró en Villarrobledo una nueva edición de la Fiesta de la Juventud, una iniciativa que se ha consolidado como una de las citas más destacadas del calendario juvenil local y que volvió a registrarse como un auténtico éxito de participación y ambiente.
La actividad, organizada por la concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Villarrobledo junto al Aula de Música Moderna “Argimiro Martínez”, nació con el objetivo de dar la bienvenida al verano con una noche de convivencia, música en directo, gastronomía y promoción de algunos de los recursos y entidades más representativos de la localidad, convirtiéndose en un punto de encuentro para jóvenes y familias.
La programación dio comienzo a las 20:00 horas con una zona de degustación en la que participaron varias bodegas de Villarrobledo, entre ellas Bodega César Velasco, Bodegas Don Octavio, Bodegas Fernández de la Ossa, Antonio Serrano Viticultor, Vinos Llámalo X, Pago de La Jaraba y Viticultores de La Cruz, que ofrecieron a los asistentes una muestra de la riqueza enológica del municipio.
Durante toda la noche, el evento contó además con un stand de comida gestionado por la Asociación Parkinson Villarrobledo a través de su proyecto “Como en Casa”, aportando un componente solidario y de inclusión a la jornada. Uno de los momentos centrales llegó a partir de las 21:00 horas con el tradicional Concierto de Fin de Curso del Aula de Música Moderna “Argimiro Martínez”, protagonizado por los combos formados por alumnos y alumnas de distintas especialidades musicales.
Estas formaciones representan uno de los proyectos educativos más importantes del Aula, ya que permiten al alumnado trasladar al escenario todo el aprendizaje realizado durante el curso, desarrollando habilidades como el trabajo en equipo, la coordinación musical y la experiencia de actuar en directo ante el público.
La programación continuó a partir de las 23:30 horas con la actuación del grupo Ruta 80, especializado en versiones de grandes éxitos de las décadas de los 80, 90 y 2000, que puso el broche final a una noche diseñada para el disfrute de vecinos y visitantes, con una gran respuesta del público asistente. Desde la organización se ha destacado que el evento ha sido un éxito total, tanto por la participación como por el ambiente generado, subrayando además que “seguimos trabajando para ofrecer espacios de encuentro para nuestros jóvenes, fomentar la participación, apoyar la cultura local y reforzar la colaboración entre administraciones, asociaciones, empresas y colectivos de Villarrobledo”.
