Cuenca acogió ayer domingo, 31 de mayo, una multitudinaria concentración coincidiendo con la celebración del acto institucional del Día de Castilla-La Mancha, presidido por Emiliano García-Page.
Cientos de personas, convocadas por varias asociaciones, se manifestaron para expresar su rechazo al despliegue industrial de macrogranjas y plantas de biogás y biometano en la región.
Bajo el lema “No somos territorio de sacrificio”, las entidades convocantes denunciaron el impacto social, ambiental y territorial de estos proyectos y reclamaron un modelo de desarrollo que respete los pueblos, el medio rural y el territorio. Asimismo, pidieron el fin de las políticas de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que, mediante la autorización incesante de este modelo industrial, aseguran que están provocando daños irreversibles en el entorno rural.
Entre los colectivos presentes figuraron miembros de la plataforma contra la macrogranja de gallinas de San Clemente, Villarrobledo y Casas de los Pinos, que desde el 2018 intentan frenar un proyecto de gallinas de puesta que está previsto para instalarse cerca de la pedanía de Villarrobledo Ventas de Alcolea y de Casas de Roldán, así como integrantes del movimiento vecinal de Socuéllamos contra la planta de biometano.
Entre los colectivos presentes figuraron miembros de la plataforma contra la macrogranja de gallinas de San Clemente, Villarrobledo y Casas de los Pinos, que trata de frenar un proyecto de casi 1 millón de gallinas previsto entre Ventas de Alcolea —pedanía de Villarrobledo— y Casas de Roldán. También participaron integrantes del movimiento vecinal de Socuéllamos contra la planta de biometano.
Durante la protesta, los participantes expresaron su alarma ante la “nueva ofensiva legislativa” del Gobierno de Castilla-La Mancha, tras la publicación del borrador de la nueva Ley de Inversiones Empresariales Estratégicas. En este anteproyecto, el biometano aparece incluido como actividad “estratégica”.
