El balonmano regional ha vivido un fin de semana de emociones fuertes en Villafranca de los Caballeros, donde el Don Octavio CAB Villarrobledo se ha alzado con un meritorio, aunque agridulce, subcampeonato de la Segunda División Nacional. A pesar de no haber perdido ni un solo encuentro, el sistema de puntuación previo privó a los troyanos del ascenso a la categoría de bronce del balonmano español.
El debut del viernes frente al Prado Marianistas marcó el devenir del torneo. En un duelo de alta intensidad, el CAB Villarrobledo tuvo la victoria en su mano, pero un fatídico gol del conjunto rival en el último segundo sentenció el 31-31. Ese punto perdido acabó pesando como una losa en la clasificación final.
El sábado, ante el Cátedra 70, el equipo mostró su capacidad de resiliencia. Tras unos minutos iniciales de dudas, el equipo se marchó al descanso con una mínima ventaja (13-12). En la reanudación, el Don Octavio desplegó su mejor balonmano para cerrar el partido con un contundente 27-33.
El broche de oro llegó el domingo frente al anfitrión y ya campeón matemático, el BM Villafranca. En un pabellón totalmente volcado con los locales, el CAB Villarrobledo dio una exhibición de casta y orgullo, imponiéndose por un ajustado 21-22.
A pesar de sumar 5 de 6 puntos posibles en la pista (más el punto de bonificación), el Don Octavio termina una temporada histórica demostrando que tiene nivel de sobra para competir en Primera Nacional, dejando una imagen impecable de lucha y deportividad.
