El conjunto roblense ha competido durante toda la temporada en Segunda B con un mérito extraordinario: ser el único equipo de España formado íntegramente por jugadores locales.
No querían despedirse con mal sabor de boca, aunque el rival no era sencillo. Enfrente estaba el UDAF Albacete, un equipo que llevó la iniciativa durante la primera mitad y consiguió incomodar mucho al conjunto local. Ambos equipos dispusieron de ocasiones claras, pero los porteros se erigieron como protagonistas, desbaratando cada intento y manteniendo el empate al descanso.

Tras el paso por vestuarios, el Futsal Villarrobledo cambió la dinámica del encuentro. Ajustó sistema e ideas, y el equipo comenzó a sentirse más cómodo sobre la pista. Fruto de esa mejoría llegó el gol de Miguel, que puso el 1-0 en el marcador y desató la alegría en la grada.
Con el paso de los minutos, el conjunto local mantuvo un alto rendimiento físico gracias a la profundidad de su banquillo y dispuso de varias ocasiones para ampliar la ventaja, aunque el guardameta visitante evitó el segundo tanto.
A falta de cinco minutos para el final, el UDAF Albacete apostó por el portero-jugador, generando varias situaciones de peligro. Sin embargo, entre Lezcano y una defensa muy sólida, el Futsal Villarrobledo supo resistir y asegurar una victoria de enorme valor.
Ahora, el equipo ya piensa en su próximo compromiso que tendrá lugar el próximo sábado 20 de diciembre a las 16:45h contra el Moprisa Olías.
