La coordinadora general del PP-CLM y alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos, ha pedido al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, la derogación del nuevo impuesto al agua que supone dice, “una auténtica estafa” y es “injusto, innecesario y lesivo para las familias y empresas”.
Guarinos ha señalado que el nuevo impuesto al agua “es un invento de Page” para aumentar aún más la presión fiscal, poner en peligro el crecimiento económico y el desarrollo empresarial y seguir asfixiando a las familias y empresas, en una región que “es la octava con mayor presión fiscal de España”.
En este sentido, la alcaldesa de Guadalajara ha explicado que, de ser obligatorio por normativa europea, este impuesto “estaría establecido desde hace 25 años y se aplicaría en todas las comunidades autónomas. Sin embargo, hay más comunidades autónomas en las que no existe, que en las que está establecido”.
Page va a recaudar cerca de 100 millones de euros. Un “atraco fiscal” sin precedentes
Ana Guarinos señala que “Page va a recaudar cerca de 100 millones por no hacer nada y por no prestar ningún servicio ni realizar ninguna inversión en la ciudad de Guadalajara”.
Además, la alcaldesa de la ciudad ha asegurado que “este nuevo impuesto lo va a tener que pagar todo el mundo de forma indiscriminada: familias y empresas”, ya que se trata, según afirma, de “un ataque sin precedentes a la autonomía municipal porque lo aprueba el Gobierno de Castilla-La Mancha y lo exige recaudar a los ayuntamientos para darle el dinero a la Junta”.
