El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha llamado al optimismo tras conocer el informe del BBVA, denominado “Situación Castilla-La Mancha 2023’en el que se plasma que nuestra región ha cerrado el año 2022 con un seis por ciento más de afiliados a la Seguridad Social de los que había antes de la pandemia.
García-Page se ha hecho eco de las previsiones de este banco español que ha presentado este informe esta mañana en Toledo y que que pronostica “un crecimiento de 30.000 empleos más de los que se puedan destruir de cara al próximo año”. Según el mismo documento, Castilla-La Mancha sería una de las comunidades autónomas que ha recuperado el nivel del PIB pre pandemia.
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El presidente regional hacía estas valoraciones tras presidir la rúbrica de tres convenios de colaboración entre las comunidades de regantes de Abenuj, ‘Príncipe de España’ y ‘Las Colleras’, de los municipios albaceteños de Tobarra, Aguas Nuevas y Fuenteálamo, respectivamente, con la Sociedad Mercantil Estatal de Infraestructuras Agrarias, SEIASA. Las tres actuaciones se financian con cargo a los fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y van destinados a la ejecución de proyectos de modernización de regadíos sostenibles en Castilla-La Mancha.
En este contexto, García-Page ha subrayado que “el agua es materia prima de generación de economía y empleo” y ha lamentado que haya “más regadío que secano en Levante y más secano que regadío en Castilla-La Mancha, que es de dónde sale el agua”. De ahí que haya avanzado que desde el Ejecutivo de Castilla-La Mancha se va a seguir insistiendo en la modernización de los regadíos.
A este respecto, ha puntualizado que el contenido del Plan Hidrológico Nacional “no ha sido consecuencia de un atraco político, sino fruto de muchas sentencias judiciales ganadas”.