El concejal de SPV, Mario de la Ossa ha exigido responsabilidades y soluciones ante las inundaciones que se producen en las urbanizaciones situadas en la carretera de Las Mesas, a causa de las lluvias de los últimos días.
Señala el concejal que él mismo se desplazaba, junto a la policía, el pasado sábado a una urbanización cercana a Villarrobledo en requerimiento a una llamada de los vecinos, donde dice que pudo comprobar las consecuencias de esta inundación que afirma que “visualmente” parecía agua de lluvia, aunque posteriormente se apreciaba que el agua que alcanzaba los 50 centímetros de altura, iba mezclada con excrementos y otros deshechos, en lo que parecía, según los vecinos y el propio concejal, aguas fecales.
Desde SPV aseguran que una de las posibles causas es el estado de limpieza del cauce del canal de vertidos de Villarrobledo, que hace años que no se limpia y ello unido a las lluvias del fin de semana ha afectado de lleno a las urbanizaciones situadas en la carretera de las Mesas.
De la Ossa anuncia que su Grupo Municipal ha presentado ante el Ayuntamiento una denuncia para exigir a Valentín Bueno que ejerza su autoridad como Alcalde logrando que los responsables tomen cartas en el asunto. En este sentido, De La Ossa afirma que son varias las entidades responsables, entre ellas, El EDAR, la Confederación y el propio Ayuntamiento.
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De la Ossa señala que las familias que residen en estas urbanizaciones tienen el derecho a que el Ayuntamiento las proteja, subrayando que se dice que las construcciones no son legales, pero se les cobra la contribución, de hasta 500€ en algunos casos. En este sentido desde SPV afirman que el Ayuntamiento, como administración de cercanía, tiene que actuar defendiendo a los vecinos y asegurando que esto no vuelva a ocurrir.
José Rubio, uno de los vecinos más afectados por la inundación, señala que “Es la cuarta vez que esto sucede” sin obtener dice, ninguna solución.
José afirma que lo que la urbanización necesita es una solución duradera, que el responsable actúe, que se limpie el cauce y que se controlen los vertidos para que no inunden los campos.
Finalizaba De La Ossa exigiendo que se investigue este vertido, colocándose un caudalímetro en la salida de la EDAR, limpiándose el río y solicitando a Confederación las actuaciones pertinentes para paliar los desperfectos y daños producidos.