La Plataforma en Defensa de lo Público, convocaba un a nueva concentración-asamblea a las puertas del hospital de Villarrobledo que reunía en torno a 300 asistentes en la que se decidía convocar una manifestación prevista para el próximo 20 de noviembre.
Como se exponía en un comunicado enviado desde la Plataforma, estas movilizaciones son importantes porque señalan que “una parte importante de la ciudadanía de esta comarca no se ha rendido frente al deterioro de nuestro Hospital, de que, no se han cansado de exigir sus derechos y servicios, de que, siguen saliendo cada mes a la calle para luchar por una Sanidad Pública para todas y todos, porque, saben que la precariedad asistencial no es fruto de la mala suerte, si no de la política, de su intención y planificación, de que presupuesto se tiene y hacia donde se destina”.
Critican que mientras desde las administraciones se dice que defienden la Sanidad Pública, se siguen derivando pacientes a clínicas privadas, “en lugar de potenciar unos servicios sanitarios propios y cercanos”, dedicando parte del presupuesto público “a engordar los beneficios de unos pocos, sin aclarar cuanto nos cuesta esta forma de gestión, esta manera de privatización indirecta”
Añaden que la justificación es reducir listas de espera, pero inciden en que esas listas de espera “se han creado por no invertir en personal propio desde hace tiempo” y apuntan que derivar a las privadas tampoco reduce las listas de espera, ya que se lleva haciendo tantos años como la desinversión, y las listas no se reducen. Además, dicen que “cuando un servicio privado no resulta acertado y su nuevo tratamiento supera el coste establecido, se lavan las manos devolviendo al paciente sin curar a lo público”.
Desde la Plataforma insisten en que “cuando no son desplazamientos a clínicas privadas, son desplazamientos a otros hospitales, porque faltan técnicos o especialistas en el Hospital de Villarrobledo, no “porque no les guste este Hospital, faltan porque la política de contratación es precaria, no se busca la estabilidad laboral, la prueba es que llevamos años sin cubrir las plazas medicas que nos corresponden, y faltan porque la política ha engordado tanto la cuenta de resultados de la salud privada que son capaces de igualar o mejorar las condiciones del empleo público, además el estrés, y la sobrecarga de trabajo en lo público por la falta de personal no ayudan”.
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Por todo ello afirman que están “hartas y hartos de que nadie rinda cuentas por todos estos años de deterioro en la atención sanitaria” y por eso piden la dimisión de la Gerente del Área Sanitaria del Hospital General de Villarrobledo como se acordó en la última Concentración-Asamblea por amplísima mayoría.
Añaden que la máxima responsabilidad es de la Consejería de Salud pero inciden en que esto “no invalida que desde la Gerencia se podría haber peleado mucho más por mejorar, y si en el supuesto de que lo hubiese hecho y desde la Consejería no se lo facilitasen, entonces debió de dimitir por falta de apoyo institucional, sino, se puede identificar su gestión como seguidista. Este cargo se consigue por designación política, por lo que, si los resultados de la gestión no son buenos, la ciudadanía tiene el derecho de exigir su dimisión”.
Terminan asegurando que seguirán encargándose de la parte de la gestión que pertenece a la ciudadanía, reclamando derechos, esperando que las y los políticos que cobran por gestionar la Sanidad Pública cumplan su parte.
Con todos estos argumento y en este objetivo se decidía en Asamblea, la convocatoria de una manifestación en defensa del Hospital y de la Sanidad Pública para el próximo 20 de noviembre que partirá a las 12 del medio día desde la Plaza de Ramón y Cajal y discurrirá hasta el centro sanitario.
