De nuevo, tras dos años, en las calles de Villarrobledo resonaba la dulzaina y el tambor, acompañando a Santiago Apóstol que volvía a recorrer la ciudad en las fiestas en su honor, en torno al 25 de julio.
La Archicofradía de Santiago Apóstol, retomaba estas celebraciones de gran arraigo en Villarrobledo, con actividades que comenzaban ya el día 16 de julio con una nueva edición de la fiesta de los colores y con las actividades infantiles para los más pequeños, con el fin de involucrar a la gente joven en esta tradicional fiesta.
Las celebraciones continuaban en la noche del sábado, 23 de julio con la actuación de la Asociación Cultural Barro Tinajero y con la verbena a cargo del grupo Trío Aqualuna, en Los Jardinillos Municipales, donde todos pudieron disfrutar de los bailes más tradicionales y de los más modernos, degustando un vaso de zurra, cortesía de la Archicofradía.
La jornada del domingo comenzaba desde bien temprano con el pasacalles, recorriendo la ciudad y ya por la tarde se celebraba, en la Iglesia de Santa María, la misa en honor al Santo para dar paso después a la procesión, como siempre acompañados por la dulzaina y el tambor y con los correspondientes altos para correr la bandera.
Al término de la procesión, en la que por fin el Santo lucía sus nuevas andas y ya de vuelta a la Plaza de Santa María, la Archicofradía invitaba a los asistentes a un refrescante vaso de zurra, para sobrellevar mejor el intenso calor de este domingo festivo.
El presidente de la Archicofradía de Santiago Apóstol, Ramón López, realizaba un balance positivo de estas fiestas, con 500 años de historia y que se realizan en honor al Patrón de España y de todos los pastores. López señala que la ilusión entre los Hermanos no decae, contentos porque cada año cuentan con nuevas incorporaciones de gente joven, señalando que en la Archicofradía se encuentran con las puertas abiertas para todos los que quieran colaborar en seguir manteniendo esta tradición local.
La noche era amenizada, como en todas las fiestas y ya durante años por la pita y el tambor de la Cuadrilla del Dos y también por los bailes regionales de El Harnero, con tiempo para correr la bandera ante el Santo, en una noche en la que como destacaba el Alcalde, Valentín Bueno, se trata de salir a las calles, a acompañar a la Archicofradía y de compartir entre vecinos, orgullosos de que una tradición de más de 5 siglos siga celebrándose en nuestra ciudad.
También Rosario Herrera, desde el grupo Municipal socialista, agradecía a la Archicofradía su compromiso con la ciudad, preocupados por seguir creciendo y haciendo que esta fiesta siga siendo una de las citas señaladas del calendario local.
La noche terminaba con el tradicional sorteo en el que el premio estrella es un cordero y que recaía en el número 580 y así se ponía fin a las fiestas de Santiago de este año, esperando volver el año que viene con más fuerza aun para celebrar el 25 de julio y la Fiesta de Santiago Apóstol en Villarrobledo.
