El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha pedido hoy al Gobierno central la creación de un grupo de trabajo “con calendario cerrado y presupuesto” para que las áreas poco pobladas de Cuenca, Soria y Teruel, así como zonas adyacentes a estas provincias, puedan acceder a las subvenciones correspondientes para las empresas ya establecidas, o para las compañías que quieran hacerlo en el futuro en estos territorios. Una medida que, tal y como ha celebrado, cuenta con el visto bueno de la Comisión Europea.
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Así lo ha explicado hoy el presidente del Ejecutivo regional desde Albarracín (Teruel), donde ha participado junto al presidente de Aragón, Javier Lambán, y el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, en la reunión mantenida que se ha denominado “Pacto de Albarracín”.
García Page ha recalcado que, a partir de la decisión de la Unión Europea, “oficialmente Cuenca, Teruel y Soria son zonas oficialmente en despoblación y zonas por reaprovechar”, recordando que por culpa de la despoblación “han pasado por muchas dificultades”.
Para obtener beneficio de esta nueva situación, García-Page ha llamado “al concurso de todos”, para que la llegada de empresas a estas zonas despobladas, y a las adyacentes, tenga menos costes laborales, de hasta un 20%. En concreto, ha anunciado que en la región, además de la provincia de Cuenca, estas zonas contempladas son también zonas limítrofes de Guadalajara como las comarcas de Molina o Sigüenza “y algunas contempladas en zonas concretas de Ciudad Real”.