En la mañana de hoy era retirada la portada de la iglesia del convento de la Hermanas Clarisas para su restauración después de 4 siglos sufriendo las inclemencias del tiempo y la intemperie.
Unos trabajos que se han encargado al taller de arte religioso, Salmerón de Socuéllamos donde serán llevadas las puertas ya que los tratamientos que deben realizarse son importantes y conllevarán una duración de al menos 2 meses.
El maestro imaginero, David Salmerón, señala que la portada se encuentra en muy malas condiciones ya que al paso del tiempo se une que los materiales empleados en su día “no fueron los mejores” , empleando madera de pino común que no es la mejor para su uso a la intemperie, con el sol de la mancha, la humedad y las lluvias durante 400 años.
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Es por ello que explica que las labores a realizar pasarán por la restauración de los portones pero también su “adecuación a los nuevos tiempos”. Para ello procederá al cambio de todas las tablas por madera de iroko que resiste bien a la intemperie, respetando el mismo diseño de la puerta, utilizando los herrajes originales tras el tratamiento adecuado.
A la vez, se aprovechará para mejorar la entrada, haciéndola más accesible para que la gente mayor y las personas con movilidad reducida puedan pasar de manera mas cómoda, reforzando además los anclajes de las puertas para que no se descuelguen, mejorando el sistema de pivotaje para facilitar la apertura y cierre.
Mientras las puertas originales se encuentran en el taller, se instalarán unas puertas provisionales de chapa, intentando acelerar los trabajos lo más posible para poder recolocar los portones a la mayor brevedad.
Apunta el artista restaurador que se realizará también la adecuación de la puerta al arco de piedra que la encuadra ya que parece que no estaba concebida para esta ubicación al no coincidir los herrajes y clavos con la forma arquitectónica del arco, algo que se subsanará tras la restauración.
David Salmerón incide en que lo que se va a hacer “no es un cambio de puerta” sino la restauración de al original, respetando al máximo su diseño y estética aunque renovando materiales y funcionamiento.
Por su parte, la Madre Superiora del Convento apunta que tras 400 ha llegado el momento de arreglar las puertas ya que había llegado un momento en que era muy difícil poder moverlas para abrir y cerrar la iglesia, recordando que en el año 2000 cuando se arregló la iglesia tuvieron que instalarse una ruedas , debido a que el portón estaba muy descolgado, aunque añade que esta medida provisional ya tampoco funciona.
Finalmente ese trata de una tarea que es muy costosa económicamente y por ello desde el convento de Santa Clara piden la colaboración de los vecinos y vecinas para que con sus aportaciones ayuden a sufragar los gastos de la restauración de este elemento que pertenece al patrimonio de la localidad.
Sor Yolanda explica que van a habilitar un libro para escribir en él los nombres de las personas que colaboren que quedará en el archivo del monasterio para la posteridad. Además, todos los días se comprometen a rezar por los benefactores de la comunidad.
También han preparado medallas y rosarios con la imagen de la Virgen de la Teja demás de los folletos con los testimonios y la novena de la Virgen, para que puedan ser adquiridos por quienes quieran ayudar para que entre todos salga el proyecto adelante
Para las Hermanas Clarisas será un día muy alegre cuando reciban la puerta restaurada y por fin sea recolocada en su lugar, momento en el que recordarán y a agradecerán a todas las personas que hayan colaborado en que esta importante y necesaria empresa se haga realidad.
