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Castilla-La Mancha tiene claro que priorizará la vacunación en personas mayores y vulnerables y que al Gobierno le llegará “cuando toque”

La consejera de Igualdad y portavoz, Blanca Fernández, ha querido dejar meridianamente claro sobre el proceso de vacunación contra el COVID-19 que “para el Gobierno de Castilla-La Mancha y para el presidente Page lo prioritario a la hora de vacunar son las personas mayores y las más vulnerables al virus, además de las que tienen mayor exposición al mismo”.

La portavoz se ha pronunciado en estos términos al ser preguntada por las declaraciones realizadas por el presidente del PP castellanomanchego, señalando que “No se entiende que diga que los gobiernos deberían ser los primeros en vacunarse”.

Blanca Fernández, manifiesta que Francisco Núñez, “se hubiese vacunado el primero seguramente si hubiera sido presidente, pero no lo es” e incide en que “el presidente se llama Emiliano García-Page y se vacunará cuando le toque, al igual que el resto del Consejo de Gobierno”.

Sobre la situación actual de vacunación, la portavoz ha subrayado que Castilla-La Mancha ha administrado el 100 por cien de las vacunas que ha recibido, y ha garantizado que “estamos preparados para administrar todas las que nos lleguen”.

En otro orden de asuntos, y cuestionada también por las acusaciones de ‘madrileñofobia’ hacia el presidente García-Page, la consejera portavoz ha negado tal cuestión, al explicar que lo que pide el presidente de Castilla-La Mancha son “medidas homogéneas” y homologables.

Como ejemplo del efecto de esa movilidad y conectividad entre territorios, Fernández ha apuntado que el año pasado fueron 830.000 recetas dispensadas a ciudadanos de Madrid, y este año han sido más de dos millones de recetas, lo que demuestra dice,  “que ha habido mucha población madrileña en Castilla-La Mancha”.

Por lo tanto, ha señalado que “en política hay que utilizar argumentos, y una pandemia, los ataques personales sobran”; lo que se necesita ahora dice es colaboración institucional, señalando que las instituciones de Madrid son imprescindibles para la lucha contra la pandemia, pero insiste en que “seis millones y medio de habitantes con muchísima movilidad, como es la población de Madrid, tiene afectación directa en las comunidades autónomas que son limítrofes”.