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¿Cómo afecta la nevada a los campos y cultivos en Villarrobledo?

Tras las intensas nevadas llegaban temperaturas gélidas que en Villarrobledo han llegado a alcanzar los 12 y 14 grados bajo cero que poco a poco se van recuperando aunque los campos siguen cubiertos por un espeso manto blanco de nieve.

Viñas, cereales, plantaciones de almendra y pistacho se ven afectados de forma desigual por las nevadas aunque en general la nieve es bien recibida por los agricultores, no tanto ya las heladas que siembran dudas sobre cómo estas temperaturas tan bajas y durante tantos días afectarán a  los cultivos.

En relación a la vid, Pepe Parra, Presidente de la Cooperativa Vinícola Villarrobledo y agricultor incide en que la nieve es una forma de riego ideal para las viñas ya que se derrite poco a poco y el suelo se empapa con un aprovechamiento más efectivo. Además produce un efecto de limpieza ya que el hielo mata hongos e insectos, además de su efecto cicatrizante para las posibles “heridas” de las plantas.

Señala que en invierno el frío y la nieve contribuyen al reposo vegetativo de las viñas, un mecanismo de protección en que la savia deja de circular por la planta, permitiéndole recuperar sus fuerzas para empezar un nuevo ciclo una vez llegada la primavera. Por tanto, el problema vendría de las heladas intensas y prolongadas sin saber exactamente sus efectos al no ser unas condiciones habituales en la zona.

Unas bajas temperaturas que afectan más si se tiene en cuenta que algunas plantaciones de viñedo se ubican en lugares donde afectan más y también al aumento de nuevas variedades que son más sensibles al frio que las autóctonas.

Una incertidumbre que se disipará con la llegada de la primavera aunque es cierto que una helada en el momento del rebrote también sería perjudicial para la planta por lo que habrá que esperar el resultado del temporal para las viñas de la localidad.

En cuanto al pistacho que también es de importancia en la zona, el frio y la nieve no supone ningún problema en especial ya que los agricultores dedicados a este cultivo apuntan que el pistacho necesita entre 700 y 1000 horas de frio al año para su producción óptima.

Tampoco dificultades especiales para el cultivo del cereal, según comenta Carlos Talavera, ingeniero de la empresa Legumbres Caballero que explica que la nieve lo que hace es proteger del hielo a la planta, señalando que el único inconveniente es el impedimento para poder trabajar en el campo a la espera de que la nieve se derrita que es lo que está costando debido a las bajas temperaturas.

El cereal está ahora en época de nascencia pero los hielos no están llegando a la planta debido a la protección que ofrece la nieve que en el campo no se encuentra en las mismas condiciones que podemos ver en las calles.

En definitiva el refrán de “año de nieves, año de bienes” parece que en el caso del campo se cumple aunque con las reservas propias de ser una situación no habitual para lo que habrá que esperar unos meses para ver cuáles son las consecuencias reales del temporal Filomena en Villarrobledo.