El Consejero de Agricultura, Francisco Martínez Arroyo ha informado que a Castilla la Mancha le han correspondido a través de las ayudas VINATI 16,7 millones de euros que servirán para desarrollar 51 proyectos con un total de 50 millones de euros de inversión en bodegas y cooperativas en los años 2021 y 2022.
Martínez Arroyo ha destacado este punto como el más relevante para la región en la Conferencia Sectorial de Agricultura y Desarrollo Rural celebrada hoy. Unos fondos que se encuentra incluidos dentro del programa de apoyo al sector del vino que afirma que “es fundamental para Castilla-La Mancha”.
En este sentido, ha informado que en el año FEAGA recién finalizado, del 16 octubre de 2019 al 14 octubre de 2020, se han pagado más de 110 millones euros en el sector vitivinícola castellano-manchego, siendo la región de Europa que más se beneficia de estos fondos que “permiten seguir avanzando en la mejora del sector”.
Sobre otros asuntos abordados en el Consejo Consultivo de Política Agrícola para Asuntos Comunitarios, también celebrado hoy, ha destacado los avances del acuerdo en el Consejo de Ministros en relación a la PAC.
En este sentido, ha lanzado un mensaje tranquilidad a agricultores y ganaderos, porque los años 2021 y 2022 son años de transición y avanza que ya hay acuerdo presupuestario, estando garantizados los recursos, de la misma manera que existen para el periodo 2023 al 2027 donde ya hay acuerdo presupuestario y no solo se van a liberar fondos de reconstrucción, sino el presupuesto ordinario de la Unión europea, donde se incluye la PAC
Sobre el reparto, Martínez Arroyo ha resaltado que, en principio, el 60% de los fondos serán para el apoyo a la renta básica; un 20 por ciento para eco esquemas; un 13 por ciento, para las ayudas acopladas, aquellas que están vinculadas a la producción de agricultores y ganaderos donde desde Castilla-La Mancha se quiere que se destine sobre todo a la ganadería extensiva; del reparto total, un 2 por ciento sería recursos para cultivos proteicos, oleaginosas y legumbres; un 3 por ciento, para programas sectoriales como el de vino donde hay mucho interés y en el que la región trabaja para que haya uno específico en el aceite de oliva, que se una al de las frutas y hortalizas y al plan apícola. Por último, el 2 por ciento restante, se destinaría a ayudas a jóvenes agricultores.