Desde que hace 3 años, Rosa Moreno, decidiera comenzar en el mundo del culturismo natural y la competición, no ha dejado de cosechar éxitos y títulos.
Este año, en los últimos 3 meses, ha conseguido el primer puesto en bikini master+35 y bikini senior en la Copa de la Asociación Española de Culturismo Natural. Además, es campeona de España en bikini máster y subcampeona de España en categoría senior, pero es que también es campeona del mundo en ambas categorías y tercera clasificada en categoría profesional.
Y todo esto, en un año como éste, marcado por una pandemia, con un confinamiento de meses, con los gimnasios cerrados, pero con el objetivo de Rosa muy claro, seguir entrando en casa para poder volver a la competición.
Con el gimnasio en casa, con su marido como fan número 1 y el apoyo de sus hijos, Rosa adaptó los entrenamientos a las circunstancias confinadas, conectada vía on line con su coach y manteniendo además la disciplina en cuanto a alimentación tan estricta que impone este deporte a nivel competición.
Todo deporte conlleva compromiso y disciplina y en el caso del culturismo natural también, una modalidad en la que no se utilizan complementos que puedan acelerar el proceso. El culturismo natural consiste ganar músculo y perder grasa, pero sin atajos, únicamente con trabajo y esfuerzo.
Por ello Rosa explica que su entrenamiento es diario, con los ejercicios de musculación y tonificación completados con la parte de “coreografía” y escenificación que conlleva el culturismo. Un trabajo de “posing” que dice Rosa que ha conseguido mejorar en el último año, viendo los resultados en estos últimos campeonatos.
A todo ello, se une una dieta, en déficit calórico, de lo más estricta, que conlleva modificar rutinas en la alimentación e incluso renunciar en gran medida a la vida social, algo que con dos hijos pequeños a veces, dice Rosa, que cuesta mucho. Un trabajo mental importante unido a todo el trabajo físico.
Rosa tiene 38 años, no le importa decirlo, es madre de dos hijos y además regenta su propio negocio junto a su marido. Tras su último embarazo comenzó a hacer deporte con la intención de mejorar su cuerpo tras el nacimiento de sus hijos, hasta que animada por su entrenador, decidió adentrarse, hace 3 años, en el mundo del culturismo y comenzar a prepararse para competir.
Y así llegaba a sus primeras competiciones, dispuesta a que los jueces reconocieran todo el trabajo realizado y aunque siempre obtuvo buenos resultados, Rosa reconoce haber ganado experiencia y seguridad y disfrutando, a pesar de los nervios, cada vez más, en las exhibiciones, lo que se traduce en nuevos títulos.
Nuevos títulos que celebra con su familia, recordando cómo su hija se emocionaba al ver a su madre ganadora y es que aunque pequeños, sus hijos entienden todo el sacrificio que hay detrás de estos títulos.
Los proyectos para el año que viene de Rosa aun no están claros ya que se debate entre descansar o continuar con el entreno para el inicio de temporada en mayo o quizás en octubre, animada por haber subido de nivel y ser ya profesional.
Aunque la edad no supone un obstáculo para Rosa sí reconoce que es un elemento más a batir, enfrentándose a chicas muy jóvenes que como ella dice, se dedican casi en exclusiva al deporte, con más facilidad a la hora de notar los efectos del entreno y también de la recuperación.
Rosa no se detiene, le gustan los resultados que ha obtenido en su cuerpo y le gusta competir, esa es su recompensa y los triunfos que cosecha. Una deportista en una disciplina no muy conocida, que acapara títulos llevando el nombre de la ciudad por todas partes.
Ilusión y constancia y como ella dice, a seguir sumando.
