El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha presentado, esta mañana en Toledo, la “operación más compleja” de la historia de la Comunidad Autónoma en el ámbito sanitario, que además supone dice, “una inversión descomunal desde el punto de vista económico, y desde el punto de vista de la energía. E incluso desde el punto de vista jurídico y urbanístico”.
Así lo ha señalado el jefe del Ejecutivo regional, durante la presentación del Plan de Traslado del Hospital Universitario de Toledo, una operación que describe como “verdaderamente difícil y compleja” y que el Gobierno de Castilla-La Mancha llevará a cabo “prudentemente, paso a paso”. Para ello, “hay más de 60 especialistas, ahora mismo, implicados en la planificación, programación y gestión de este traslado”.
El presidente ha advertido que “si la situación del COVID se complicara, está prevista la contingencia, y se paralizaría”. En este sentido, ha subrayado que “no se va a poner por delante el edificio a la necesidad del virus” y ha recordado que la pandemia, actualmente “bajo control”, provocó “una paralización administrativa y legal” en diversos trámites que afectaron al desarrollo del Hospital Universitario de Toledo.
Inversión sanitaria sin parangón
En este contexto, el presidente García-Page ha aseverado que la puesta en funcionamiento del nuevo centro hospitalario “no es una excepción” ya que “está en medio de una operación que afirma que no tiene ninguna región en Europa, ahora mismo”, en términos “de inversión sanitaria, en infraestructura, en tecnología y en recursos humanos”, en alusión a los hospitales en desarrollo en Guadalajara, Cuenca, Albacete o Puertollano.
La última paralización de Cospedal
Durante su intervención, García-Page ha explicado que su antecesora en el cargo, María Dolores de Cospedal, le transmitió, al ser nombrada presidenta de la Comunidad Autónoma, en el año 2011, su intención de paralizar el desarrollo del Hospital Universitario de Toledo.
Asimismo, el presidente regional ha señalado que “solo lo que se ha sumado en indemnizaciones por la paralización ilegal del hospital, más lo que se ha gastado en el hospital esperando a que se acabe la obra suma para hacer bastantes centros de salud”.
Por último, García-Page se ha referido a las solicitudes de apertura del nuevo Hospital Universitario de Toledo para señalar que “solo a gente muy temeraria se le hubiera ocurrido mandar a todos los profesionales a hacer una mudanza” en medio de la pandemia. En esta línea, ha reiterado que “no tiene lógica” y que “hubiera habido consecuencias fatales para la vida y la seguridad de mucha gente”.