Una larga fila de personas, donantes de sangre rodeaban esta tarde el pabellón deportivo del Instituto Cencibel, lugar donde, desde que comenzara la pandemia de COVID-19, se han trasladado las colectas de la Hermandad de Donantes.
No en vano Villarrobledo es la segunda ciudad en número de donaciones por detrás de la capital con más de 1.300 durante el año pasado.

El doctor Santiago García explica que tras una pequeña bajada en los primeros momentos de la crisis sanitaria, las donaciones en nuestra localidad se han recuperado, manteniendo las cifras habituales de entre 120 y 130 en cada colecta.
Colectas que se realizan con todas las medidas de seguridad que pasan por evitar las aglomeraciones, manteniendo las distancias oportunas entre donantes en las camillas y también en las zonas de espera.
El doctor Santiago García explica que haber pasado la enfermedad del COVID-19 no supone ningún impedimento a la hora de donar sangre teniendo que respetar un periodo de 28 días, en este caso, desde que la enfermedad se ha curado, desde la desaparición de los síntomas, para poder realizar una donación, señalando que en caso de desconocer si somos portadores de la enfermedad, este tipo de virus no tienen prácticamente transmisión sanguínea, recomendando en todo caso, no acudir a la extracción en caso de duda.
Las necesidades de sangre y de sus componentes siguen existiendo a pesar de que durante el transcurso de la pandemia la actividad quirúrgica se ha paralizado notablemente en los hospitales pero no así los tratamientos que requieren algún tipo de transfusión por lo que la demanda no desciende y es muy importante por tanto seguir contando con el compromiso y la solidaridad de los donantes.

Unos donantes que la hermandad considera héroes anónimos y que en la mayoría de los casos adquieren un compromiso a lo largo de los años, transmitiéndolo de padres a hijos y con muchos jóvenes que se unen a la familia de las donaciones.
Aquellos que acuden a cada llamada de la Hermandad animan a colaborar en esta donación en vida con la que con muy poco se salvan muchas vidas.
La Hermandad de Donantes de Sangre de Albacete cuenta con más de 69.000 socios en toda la provincia, llegando a realizar a lo largo del año cerca de 150 colectas en más de 30 poblaciones, lo que provoca, gracias a la solidaridad de las personas que las demandas de sangre en la provincia estén cubiertas.
