El Club Baloncesto Villarrobledo no tuvo su mejor día el pasado sábado en el Pintores y perdió el importante partido que le enfrentaba al CB Benicarló por 67 a 77.
A pesar de que el encuentro comenzó de manera muy activa y dinámica por parte de ambos equipos, los de Arturo Luis Agulló tomaron las riendas desde el principio y los troyanos no fueron capaces de superarles en el marcador.
Pese a haber trabajado en varias ocasiones, con sistemas bien ejecutados y una correcta coordinación de equipo, remontando distancias de casi 20 puntos con Benicarló, los de Manuel Jiménez no lograron dominar el ataque y sufrieron demasiadas pérdidas de balón que en una liga como esta son difícilmente recuperables. Así, aunque el primer cuarto se saldó más igualado, con un 13 a 15, a partir del segundo cuarto las diferencias se volvieron más amplias hasta llegar al 67 a 77 del final.
Entre tanto, los de Benicarló tuvieron el acierto de que prácticamente todas sus jugadas finalizaban en canasta mientras que las de los locales, menos acertadas en esta ocasión, no culminaban, lo que supuso a veces un complicado pulso que puso a los troyanos contra las cuerdas en cantidad de ocasiones. Eso, sumado a la cantidad de faltas con las que tuvo que lidiar el CBV, dos expulsiones debido a ello, los tiros libres en contra que sumaron muchos puntos para los de Benicarló, y las consecuencias de que el banquillo se encuentre a mitad de rendimiento por lesiones, conllevó a que el equipo no diese de sí todo lo que esperábamos.
Tras el encuentro, Arturo Luis Agulló señalaba que ante los trascendental del partido los nervios fueron evidentes en ambos equipo, aunque consiguiendo templarlos en su caso, en el segundo cuarto adquiriendo una considerable ventaja que fueron capaces de mantener hasta el final del juego, afrontando el último cuarto con cierta tranquilidad a pesar de que apunta que en ese momento el CBV “fue muy intenso”.
En definitiva, un partido que para el entrenador visitante “fue bastante redondo” con pocos fallos y bastante control.
Así lo ratificaba también Manuel Jiménez que incidía en el buen primer cuarto de los suyos pero perdiendo la concentración conforma avanzaba el partido, con errores en jugadas fáciles que señala que en esta competición “se pagan caro” mientras que al Benicarló “le salía todo”.
Volvía el CBV a meterse en el partido de cara al último cuarto pero sin poder conseguir reducir la amplia distancia de puntos que existía. Junior no reprocha nada a sus jugadores en cuanto a actitud pero apunta que esto no es suficiente para ganar partidos en esta liga.
Consciente el entrenador de los recursos de los que se dispone, con un banquillo muy mermado por las lesiones y con jugadores con poca experiencia en algunos casos y además con mucha presión que al final se nota en la cancha.
Por ello insiste en que durante la semana trabaja en todos estos aspectos en cada entrenamiento apelando a la disciplina, a la concentración y a la actitud competitiva del equipo ya que la regularidad es fundamental en un final de temporada que se está poniendo un “poco cuesta arriba”.