Castilla-La Mancha contará el año que viene con una normativa “capital” para el futuro de la región y que nace fruto de un intenso trabajo y de un diálogo permanente desde el año 2017 cuando pasó a información pública y al consejo asesor de medio ambiente, habiendo recibido 1.029 propuestas de 46 entidades, organismos y personas físicas, mejorándose el texto inicial. Se trata de la Ley de Bienestar, Protección y Defensa de los Animales de Castilla-La Mancha, que pondrá a la región a la vanguardia como una sociedad avanzada que protege y cuida a los animales y no solo a los domésticos.
Durante su comparecencia en la rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Gobierno, consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, Francisco Martínez Arroyo, se ha referido a la toma en consideración del anteproyecto de Ley de Bienestar, Protección y Defensa de los Animales de Castilla-La Mancha, tras haber pasado el periodo de información pública en la pasada legislatura, para su envío mañana al Consejo Consultivo para que la dictamine y continuar así con su tramitación, que desembocará en su aprobación en las Cortes regionales previsiblemente en el primer cuatrimestre de 2020.
Martínez Arroyo ha indicado a los medios de comunicación que actualmente en la Comunidad Autónoma solo está regulada la protección y defensa de los animales domésticos por una normativa de 1990 que se encuentra “obsoleta” y con esta nueva Ley afirma que se da un paso más “acorde con la evolución que ha experimentado la sociedad en materia de protección y respeto a los animales”.
Dos principios básicos
Esta normativa se basa en dos principios fundamentales. El primero de ellos, considerar a los animales “como seres sintientes, o sensibles” como establece el artículo 13 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. Por otro lado, la protección de todos los animales en general y no solo de los calificados como animales domésticos, como sucede hasta el momento.
Tan solo quedarían excluidos de su aplicación únicamente los animales que tienen una regulación concreta de su protección y por lo tanto se asegura y garantiza su bienestar, como los animales que viven y pertenecen a explotaciones ganaderas, las especies de fauna silvestre o los animales que participan en espectáculos taurinos y en parques zoológicos.
Prohibiciones de la nueva normativa
En cuanto a las prohibiciones, ha destacado el maltrato, la práctica de mutilaciones con fines exclusivamente estéticos, el sacrificio o matanza de los animales sin reunir las garantías previstas en la normativa, así como el mantenimiento permanentemente de animales atados o encadenados, el empleo de los silvestres en circos o publicidad, de la misma forma que quedan prohibidas las peleas organizadas de perros, de gallos o de cualquier animal.
El objetivo del sacrificio cero
En relación a las novedades, Martínez Arroyo ha resaltado que uno de los objetivos que se persiguen con la nueva Ley es lograr el “sacrificio cero”, en especial en establecimientos que alojan animales siempre con las excepciones sanitarias, de seguridad o de zoonosis, y el establecimiento de la figura de la eutanasia de animales, que será siempre prescrita y realizada por un veterinario de manera rápida e indolora.
En materia de identificación animal, va a conllevar una simplificación de la misma. Frente al doble registro (el regional y municipal), existirá un único Registro gestionado por el Consejo de Colegios Profesionales de Veterinarios de Castilla-La Mancha bajo las directrices de la Dirección General de la Consejería.
El consejero ha querido poner en valor la existencia, dentro de la nueva normativa de las normas sobre divulgación, información y educación en materia de protección animal y ha explicado que una vez esté aprobada se realizarán campañas de sensibilización “con el objetivo concienciar a la población de la tenencia responsable de animales y evitar cualquier situación de maltrato”.
Se introduce también en este texto la creación del Consejo Asesor de Bienestar y Protección de los Animales como órgano colegiado de participación, consulta, información y asesoramiento sobre aspectos de interés y relacionados con el bienestar y la protección de los animales.
Así también, se contempla que los animales tengan permitido el acceso a edificios públicos, transportes públicos, restaurantes y hoteles, salvo aquellos que consideren lo contrario.
Sanciones ya en euros y que se multiplican por 10
En cuanto a las sanciones, ha explicado Martínez Arroyo, la ley actualiza las sanciones en vigor que se cambian a euros y “se multiplican por diez”. A partir de la aprobación de la normativa, estas sanciones se amplían hasta un máximo de 60.000 euros.
