El Pleno de las Cortes de Castilla-La Mancha aprobará mañana el Estatuto de la Mujer Rural, una norma que recoge todo un elenco de medidas para corregir la discriminación múltiple a la que se ven sometidas las mujeres rurales y que tendrá más intensidad en los lugares del medio rural más afectados por el problema del despoblamiento.
Así lo daba a conocer la Portavoz del Gobierno Regional Blanca Fernández, señalando que el Estatuto “fomentará nuevas oportunidades de empleo, mejorará la calidad de vida y alentará a las mujeres a poner en práctica sus propios proyectos”, a la vez que también se trata de una ley única por sus características en España y que se dirige a mujeres que viven en municipios de menos de 30.000 habitantes.
La Ley quiere acabar con las situaciones de discriminación que viven las mujeres en el medio rural y que están relacionadas con la falta de oportunidades para entrar en el mercado laboral, la falta de servicios, en particular, los que afectan a la conciliación de la vida personal, familiar y laboral, o la escasa representación en órganos de decisiones.
Todas estas situaciones llevan aparejadas la marcha de las mujeres desde el medio rural, lo que genera una gran problemática, especialmente en los pequeños municipios ya que implica su despoblamiento, envejecimiento y masculinización. La norma está estructurada en cuatro títulos, 21 artículos, una disposición transitoria y una disposición final.
Según palabras de la consejera, una de las prioridades marcadas con esta ley es mejorar las oportunidades para las mujeres que viven en nuestros pueblos ya que son agentes clave para la vertebración y la cohesión social.