A punto de terminar la Vendimia de este año, el balance dice que ha sido una campaña “tensa y difícil” en la que las lluvias han condicionado el trabajo en el campo, obligando a los agricultores a acelerar el proceso de recogida para evitar la podredumbre de la uva.
Durante los meses previos se miraba al cielo preocupados por la sequía para que finalmente fuera la lluvia la que hasta cierto punto haya provocado numerosos inconvenientes en el peor momento de la campaña. Así lo explican desde la Cooperativa Vinícola Villarrobledo, destacando el trabajo y el esfuerzo realizado por los agricultores para sacar adelante la cosecha.
Se preveía una buena vendimia aunque con algo menos de volumen de kilos pero con una excelente calidad, pero primero el pedrisco y después el temporal ha provocado que la uva estuviese mojada durante días, con el añadido del relente de las mañanas complicando la campaña en Villarrobledo al igual que en numerosas localidades de la zona.
Aun así se espera que la merma de kilos sea compensada por la media de grado de la cosecha.
En este sentido, el presidente de la Cooperativa, explica que cuando en años anteriores se han rebasado los 40 millones de kilos de entrada de uva, este año el volumen se quedará entre los 35 y 40.
Una vendimia atípica en la que se ha concentrado en pocos días la recolección en el campo y el trasiego de remolques en las bodegas con el fin de evitar que la uva se deteriorase. Desde Vinícola apuntan que se han llegado a tener picos de entrada de uva de más de 2 millones de kilos por día aunque en estos días ya ha bajado la afluencia.
Esfuerzo de los agricultores y sus cuadrillas y esfuerzo de las bodegas para llevar adelante una accidentada campaña que en el campo se vive como cada año, con buen ambiente y mucho trabajo, aunque según cuentan con algunas dificultades para encontrar vendimiadores.
Evolución de los tiempos en la vendimia, pasando del vaso a la espaldera y completando a la producción de Airén o Tempranillo las nuevas variedades como el Verdejo, el Macabeo, el Cabernet o el Sauvignon. Del tranchete y la tijera a las máquinas y de las espuertas a los cubos.
Terminada la jornada en el campo llega la hora de llevar el remolque a la bodega donde esperan largas colas que los agricultores deben llevar con paciencia, recogiendo uva las bodegas desde primeras horas de la mañana hasta bien entrada la noche.
Terminando la campaña 2019, esperando los agricultores unos buenos precios por la uva tras el esfuerzo realizado este año en que bien por las prisas para evitar el deterioro del grano o porque este ya está demasiado deteriorado, la vendimia vive sus últimos días en la localidad.