El concejal de SPV, Mario de la Ossa, ha informado hoy que tras la reunión mantenida con el concejal de Hacienda y el Alcalde, el Pleno para el debate de los presupuestos 2019 se ha retrasado al jueves 27 de diciembre como requerían desde SPV con el fin de tener más tiempo para la presentación y estudio de las enmiendas y para recabar los informes oportunos.
En dicha reunión también transmitió el concejal las exigencias de su grupo de cara a los presupuestos relacionadas en primer lugar con el contrato de la zona azul. Un contrato que finaliza en febrero de 2019 por lo que dice de la Ossa que “es ahora cuando hay que hablar de ello.
En este sentido aclara que si la propuesta del Gobierno es no hablar del tema para que automáticamente el contrato se prorrogue con la misma empresa, “que no cuenten con SPV en esa línea” porque considera fundamental conocer el impacto presupuestario que supondría que el Ayuntamiento asumiese la gestión de este servicio.
Aun así desde SPV dicen haber demostrado que la gestión pública de la zona azul no solo “es rentable” sino que el beneficio que pudiera generarse en mejor que “redunde en el Ayuntamiento y no en un interés privado”.
También han exigido todos los informes relacionados con la gestión del servicio de suministro de agua potable con el fin de que también pueda asumirse por el Ayuntamiento de manera pública, no solo dice, por el posible beneficio económico sino por la transparencia en cuanto a los datos de calidad del agua en la ciudad.
Según de la Ossa este tipo de contratos no deberían “ni plantearse como de gestión privada” ya que considera que el agua al ser pública, su gestión pública “debería ser la norma”.
Por otro lado recuerda el concejal que fue llevada a plano hace meses una propuesta para que lo que gasta el Ayuntamiento en energía eléctrica que asciende a 700.000 cada año, se contrate en energías renovables, algo que vuelven a poner sobre la mesa de cara a la negociación de los Presupuestos de 2019.
También piden que se tengan en cuenta de cara a 2019 todas las enmiendas que SPV presentó a los presupuestos de 2018 que no fueron aprobados y que como consecuencia ha traído dice, una negociación más complicada ahora también por el retraso en presentar el borrador, aunque con la intención de poder llegar a acuerdos.
Enmiendas de 2018 que pasan por acabar con el problema de las colonias de gatos, la apuesta por los huertos y por acabar con la pobreza energética, pagar la deuda al Cencibel que señala que este año no se contempla en los Presupuestos de 2019, o la necesidad de la instalación de un medidor de la calidad del aire en Villarrobledo.
También apostar por los barrios, por las ayudas al deporte individual y por los desfibriladores son otras de las propuestas que SPV presentó en 2018 y que piden que sean tomadas en consideración para 2019.
Por último exige de la Ossa al Gobierno Municipal que las negociaciones que se van a ir llevando a cabo hasta el día 27 en que las Cuentas Municipales se debatirán en pleno, “sean públicas” para que luego no haya dice, “doble explicaciones”.
Finaliza de la Ossa afirmando que si “en tres años el Gobierno socialista no ha sido capaz de llevar a cabo nada de lo que se ha aprobado en pleno” es difícil creer dice, que un Presupuesto aprobado “en la retranca a cinco meses de las elecciones y en Navidad” pueda cristalizar en medidas concretas, aunque insiste en el esfuerzo y en la predisposición a alcanzar un acuerdo para su aprobación.
