El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha asegurado que la Ley de Protección y Apoyo Garantizado para Personas con Discapacidad, que este jueves ha sido aprobada por unanimidad en las Cortes regionales, “marca un antes y después en la intención y en el fondo en la estrategia de las políticas a favor de la discapacidad”.
Una normativa que, tal y como ha recordado, sitúa a Castilla-La Mancha a la vanguardia en la protección de los derechos de las personas con grave discapacidad en España y en Europa y que termina con “la obsesión, el miedo y el temor” de las familias ante la incertidumbre de “qué ocurrirá con sus hijos cuando ellos no estén”.
“Cuando ellos no estén, estará Castilla-La Mancha” y, además, “jurídicamente”, ha hecho hincapié García-Page, quien también ha recalcado que esta nueva normativa de ámbito autonómico nace con la intención de blindar la protección de las personas con grave discapacidad, ante eventuales “vaivenes” políticos o económicos a futuro.
Una ley que, ha incidido el presidente regional, justifica por sí misma “toda una legislatura y una trayectoria política” y de la que todos los castellano-manchegos “podemos sentirnos orgullosísimos”.
Al mismo tiempo esta nueva normativa coloca en situación “preferente” a la política de protección de las personas con discapacidad que, además, “no tendrá limitación presupuestaria”, tal y como ha manifestado el presidente regional.
El presidente de Castilla-La Mancha ha celebrado asimismo que la aprobación de esta Ley coincida con el tercer aniversario desde las elecciones autonómicas de 2015. Una buena forma de celebrar, según García Page, los tres años de gobierno que con la aprobación por unanimidad de la que señala como “la ley con más alma y más avanzada” a favor de la discapacidad.
Asimismo ha pedido ayuda tanto al sector como a los grupos políticos con representación parlamentaria para desarrollar la ley y profundizar en el futuro de la misma. Del mismo modo, ha invitado a los miembros del Grupo Parlamentario Popular a que “discriminen los temas por los que hay que discutir y los que hay que celebrar”, ya que, de lo contrario, se podría pensar que su voto positivo esconde “puro compromiso o intención electoral”.