El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha hecho hoy un llamamiento para que “ningún idioma, por pequeño que sea, se convierta en frontera que genere divisiones”, cuando su verdadera tarea es la de “unir”, especialmente en el caso del español, “que debe ser vehículo de igualación de derechos”.
Para García-Page, si hay un balance de estos cuarenta años de Constitución, que ahora celebramos, es que el español “ha pasado a ser el idioma con más capacidad de expansión en el mundo”, y que garantiza que un ciudadano español, nazca donde nazca, “puede trabajar, vivir y acceder a servicios públicos sin que el idioma se convierta en una barrera”.
Así lo ha señalado el presidente durante la visita que ha realizado este martes a la Real Academia Española (RAE) en Madrid.
De esta forma, García-Page ha querido mostrar su apoyo a la RAE como institución y al idioma español “que en el conjunto del país y en el permanente debate territorial está siendo usado como elemento de confrontación”. Asimismo, ha asegurado que es “el mejor instrumento” para la penetración cultural, comercial, económica y diplomática de España, “y nuestra mejor tarjeta de presentación”.
En otro orden de cosas, y a preguntas de los medios sobre el planteamiento común de Asturias, Galicia, Aragón, Extremadura y Castilla y León para que el nuevo modelo de financiación autonómica tenga en cuenta de manera prioritaria el problema de la despoblación, García-Page ha señalado que se trata de una iniciativa “compartida muy mayoritariamente por Castilla-La Mancha”.
En este sentido, ha señalado que resulta evidente que para la gestión del sistema de financiación que está por venir “tiene que considerarse no solo el número de habitantes, sino dónde vive la gente y dónde se prestan los servicios públicos”, tanto como si en vez de prestarlos las Comunidades Autónomas, los prestase el Estado”.
Por otro lado, el jefe del Ejecutivo autonómico ha felicitado hoy al presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), y alcalde de Vigo, Abel Caballero, por haber conseguido “sin ruido, sin aspavientos ni movilizaciones” el compromiso del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, para que los ayuntamientos puedan usar el remanente de tesorería 2017 este año y en 2019.
Así, y teniendo en cuenta el incremento de los ingresos del Estado, “en algunos casos por encima del ocho por ciento”, ha pedido que se ponga fin a esta “extorsión de la peor calaña desde el punto de vista financiero y político”, y que la aprobación de los presupuestos del Estado no esté sujeta a las retenciones a cuenta.