El concejal de Izquierda Unida, Manuel Clemente informa de que a día de hoy sigue sin haber borrador del Proyecto de presupuestos para 2018, señalando que “es curioso” como sin haber comenzado las negociaciones ya se sepa cuándo van a terminar al haber señalado ya el Alcalde la fecha del Pleno de Presupuestos para el día 23 de febrero.
Para Clemente esto es una muestra más de la política del Partido Socialista de “ir con prisas” señalando lazos que en ocasiones no se pueden cumplir y que al final suponen “un lastre para la propia negociación.
Desde Izquierda Unida consideran importante el poder estudiar y analizar el borrador para que las posibles propuestas sean coherentes y ajustadas al dinero del que se dispone, aunque señala como desde el Gobierno se les dice que pueden realizar ya sus propuestas sin contar con este borrador.
Clemente considera que la invitación a la negociación realizada por el ejecutivo “tiene visos de falsa” ya que afirma que el PSOE “ya ha proyectado los presupuestos” y “hasta el último euro”. Esto supone para el portavoz de IU un intento de “manipular el debate” además de una política “éticamente reprochable” cuando el Gobierno da a conocer qué se prioriza implicando a la ciudadanía en unos presupuestos que todavía no existen, según el portavoz, “lo que ha sido toda la vida echarte a la gente encima”
Con ello Clemente afirma que ocurrirá como en estos dos años en los que acudía gente a su despacho para decir que según el alcalde les había dicho que es la oposición quien no quiere que se apliquen las partidas comprometidas desde el Gobierno y que les afectan como colectivos.
Con todo lo expuesto, Clemente asegura que se cuenta con “unos malos mimbres” para negociar los Presupuestos de 2018, además, incide en la postura de IU, que vienen exponiendo desde el pasado ejercicio, y que pasa por la creación de “un nuevo marco político” que no suponga únicamente adjudicar “el poco dinero del Ayuntamiento” a una partida u otra.
Insiste en que este nuevo marco político supone la toma de decisiones políticas “que no cuestan dinero” pero que suponen premisas básicas para que IU se pueda sentar a negociar. Decisiones como la puesta en marcha de la Comisión de vigilancia de las contratas, así como el Observatorio aprobados en pleno en el mes de Julio de 2017 y sobre los que aun no se “ha movido un dedo 7 meses después”.
