El Concejal de Se Puede Villarrobledo, Mario de la Ossa, explica su abstención en la votación en Junta de Gobierno al pliego para la licitación de las obras de la Escuela Infantil Lucas Blázquez.
Afirma el concejal de que aunque se trata de una obra “muy importante” para la ciudad, “había que darle un pequeño tirón de orejas” al Gobierno de Alberto González al aprobar el pliego por “negociado sin publicidad”.
Un sistema que dice que según constata la nueva Ley de Contratación, no arroja las garantías mínimas de publicidad, transparencia y licitación para que los interesados puedan acceder en igualdad de condiciones a este tipo de obras.
Explica de la Ossa que en este sentido, Se Puede Villarrobledo rompió el sentido de voto que llevan ejerciendo durante toda la legislatura que es “votar en contra de aquellos negociados sin publicidad”, absteniéndose en este caso para dar viabilidad a un proyecto que consideran necesario pero mostrando a la vez su desacuerdo con el procedimiento de contratación.
Insiste en que El Alcalde perdió la oportunidad de hacer del Lucas Blázquez “no solo una obra necesaria sino también un ejemplo” ya que aunque la Nueva Ley que explica “ha abolido definitivamente el negociado sin publicidad” no es de aplicación hasta el mes de marzo, se abría la posibilidad de ponerlo en práctica en el Ayuntamiento desde este momento con todas las garantías de transparencia.
En otro orden de cosas, informa que también en Junta de Gobierno “se dio un paso más allá en esta caza de brujas contra el trabajador del Ayuntamiento Manuel Chavarri” ya que quedó aprobado el inicio del expediente disciplinario contra este empleado del Ayuntamiento pese a que dice que se ha intentado por todas las vías, tanto políticas, personales y sindicales parar este procedimiento.
Una aprobación que se produjo con el voto en contra de Se Puede Villarrobledo y la abstención del Partido Popular y que puede tener como consecuencia “en el peor de los casos una suspensión de empleo y sueldo” para el trabajador. Unas medidas que de la Ossa considera “completamente desproporcionadas” por el “mero hecho de la libertad de expresión” que el trabajador ejerció dice, en redes sociales.
Afirma el concejal que si el alcalde “tiene un problema personas con este trabajador” debería haber hablado con él o en todo caso denunciarlo “a título personal” sin involucrar a todo el ayuntamiento en este procedimiento que dice que “perjudica y devalúa a todos como institución”.
Concluye Mario de la Ossa incidiendo en el hecho de que desde el Ejecutivo local cada vez se adoptan más decisiones importantes en Junta de Gobierno en lugar de ser llevadas para su debate en pleno, donde dice que se llevan cosas que comparadas con las que se presentan en Junta de Gobierno “son de mero trámite”.
Por todo esto de la Ossa pone en valor su presencia en este órgano de Junta de Gobierno para poder conocer la gestión del Ejecutivo, darla a conocer y denunciarla si procede ya que las sesiones no son públicas, como sí lo son los Plenos.
