Hace unos días dábamos la bienvenida en Villarrobledo a los 6 niños y niñas saharauis que a través del programa “Vacaciones en Paz” convivirán con diferentes familias durante dos meses en nuestra localidad.
Un programa que pretende alejar a los niños de la difícil situación en la que se encuentran en los campos de refugiados de Tinduf, dándoles la oportunidad de disfrutar de unas vacaciones lejos del conflicto, los rigores del verano en el desierto y de vivir una experiencia en igualdad de condiciones a los niños de Villarrobledo, que a la vez, aprenden de otra cultura y adquieren valores importantes en cuanto a solidaridad y convivencia.
Hoy estos niños eran recibidos por el alcalde, Alberto González y por la concejala de Bienestar Social, Rosario Herrera en Alcaldía, acompañados de sus familias de acogida. Todos con sonrisas en sus caras. Un ambiente lleno de emoción al concienciarnos todos de que llegan a España, a Villarrobledo, desde una lugar en constante conflicto, en el que viven en jaimas o casas de adobe sin electricidad, en medio de un desierto donde fueron confinados huyendo de la invasión marroquí.
El conflicto del Sáhara se alarga ya 30 años. Tres décadas que se saldan con una guerra sin cerrar y un pueblo dividido entre el exilio y la ocupación. Un territorio, invadido por Marruecos, que nunca pudo declarar su independencia como colonia española tras ser abandonado a su suerte, situación que continua a día de hoy sin que parezca tener solución a corto plazo.
Sirve esta visita de los niños saharauis a España para hacer pensar a la población que exiliados en el desierto argelino, en ese rincón del desierto más duro del planeta,se encuentran alrededor de 160.000 saharauis que sobreviven desde hace 30 años en precarias condiciones esperando regresar a su tierra, sobreviviendo de la ayuda internacional y de la que les prestan asociaciones y organizaciones humanitarias.
Estos niños saharauis son los embajadores de su tierra en España, nos ponen delante un problema y remueven conciencias con su presencia, a la vez que en sus ojos se ve la gratitud y las ganas de pasarlo bien y disfrutar del verano como cualquier otro niño.
González ha conversado con ellos, los que mejor conocen el idioma han comentado que los que más les gusta es la piscina y la comida y el alcalde le ha ofrecido una clase “para niños” de cómo es la labor de gobernar una ciudad, después, todos han recibido un obsequio, además de recibir bonos para la piscina abriendo el primer edil las puertas del Ayuntamiento para lo que puedan necesitar durante su estancia en la ciudad.
Alberto González ha reconocido sentirse emocionado durante la visita y agradecido con las familias que acogen en sus casas a uno de estos niños. Unos niños que se integran perfectamente en la sociedad de Villarrobledo, participando tanto en los campus como en el día a día, relacionándose con los niños de la localidad.
