El portavoz de Izquierda Unida, Manuel Clemente, califica de “cacicada” la decisión adoptada por el Gobierno Municipal durante el pleno celebrado el pasado viernes.
Un pleno que no fue ratificado como ordinario con los votos en contra de Izquierda Unida y Partido Popular y las abstenciones de se Puede Villarrobledo el concejal no adscrito, Juan Santos, por no cumplir el gobierno el compromiso adquirido de convocar las sesiones el último viernes de mes en horario de tarde.
El Pleno del mes de junio debería haberse celebrado en sesión ordinaria el viernes dia 30 a las 8 y media de la tarde, alegando el Gobierno, “motivos de agenda” finalmente tenía lugar el pasado viernes, 7 de julio a las 10 de la mañan. Los grupos de la oposición al no ratificar el carácter ordinario, la sesión pasó a ser extraordinaria, eliminándose desde la presidencia del Pleno el punto de ruegos y preguntas, algo que contempla la ley pero que fue duramente criticado por el resto de grupos.
Clemente lamenta, que en los plenos del Ayuntamiento no se debata de política y que se hayan convertido en un “sitio de enfrentamiento” lo que lleva a que se hable más de las disputas, que del propio contenido de los mismos, señalando que en este último caso el contenido del pleno era muy poco.
En este sentido, afirma Clemente que la “deriva” del Gobierno es vaciar de contenido los plenos para llenar las Juntas de Gobierno, lugar donde dice que el Ejecutivo sí tiene mayoría, gobernando así “como ellos quieren sin contar con la oposición”, quitando el debate político y negando el conocimiento de los asuntos a los ciudadanos.
Dice el portavoz de Izquierda Unida que aunque la ley contemple la eliminación del punto de ruegos y preguntas en un pleno extraordinario, el Alcalde tiene la potestad de mantenerlo. Para Clemente el Equipo de Gobierno trató con ello de identificar a todos los grupos de la oposición con “lo mismo” y demostrar “su superioridad” o “paternalismo chusco” y “dar un golpe en la mesa” reivindicando que el alcalde “es el que manda”, siendo que el pleno lo conforman 21 concejales que deben debatir y tomar decisiones. En definitiva para Clemente se trata de un “error político” por parte del Gobierno.
Desde Izquierda Unida dejan claro que su posición en contra de los plenos por la mañana no ha surgido ahora, sino que llevan tiempo reivindicando su convocatoria en horario de tarde ya que se asumió el compromiso de incluir en las sesiones el punto de Participación Ciudadana, que no se puede llevar a cabo si se celebran en horario laboral y no respetando tampoco el día estipulado, ultimo viernes de mes, ya que los colectivos interesados en participar en las sesiones no pueden organizarse para hacerlo.
También denuncia que si el pleno de junio no se celebró cuando debía “por motivos de agenda del Alcalde” en contrapartida éste haga la “cacicada” de eliminar la fiscalización al Gobierno. Dice Clemente que se pide al resto de grupos ser “consecuentes y respetuosos” con la agenda del primer edil, pero éste no lo es con las agendas del resto de concejales ni con las de los ciudadanos que puedan participar en las sesiones. Una actitud “déspota”, según Clemente, que contribuye a la mala imagen de la política ante los ciudadanos.
Una política “de circo” afirma el portavoz, que identifica con la realizada en años anteriores por el Partido Popular, en la que se está más pendiente de “molestar al rival político” que de hacer política de verdad.
Centrándose en lo único destacable del pleno celebrado el viernes, se refiere Manuel Clemente, a la presentación del informe jurídico sobre el monumento situado en el Parque de Joaquín Acacio y el cumplimiento de la Ley de Memoria Histórica.
Para Clemente este informe deja claro que “se incumple la ley de memoria histórica” y que en ningún caso la propiedad revertiría a la familia que la donó en caso de quitar el monolito.
En este sentido opina que el Alcalde debería “dejar de escurrir el bulto” y dejar de intentar “quedar bien con todo el mundo”, señalando que en este asunto solo existen dos posturas, la de aquellos que están a favor de dejarlo y lo que piden su eliminación, ya que insiste en que en la escritura fundacional se expone claramente que se trata de un monumento en honor al alzamiento nacional y de homenaje a la represión franquista.
En este informe se dice, según el concejal que se habla únicamente de determinados símbolos y no del monumento en sí lo que supone una interpretación de la ley, cuando desde otros sitios se asume que el monumento es “un todo” y así lo interpretan también los ciudadanos.
Tras la presentación del informe se acordó crear una comisión técnica que estudie la forma de afrontar el asunto que para Clemente solo consigue “seguir retrasando el proceso” y que al final sean otros quienes tomen la decisión y no el Alcalde que es a quien corresponde aplicar la ley.
