En este fin de semana plagado de eventos y actos culturales, dos barrios ce la localidad celebraban sus fiestas. El primero de ellos, el Barrio de Juan Valero, intenta recuperar esta tradición de la mano de su renovada junta directiva y el segundo el barrio de Don Quijote que pretende iniciarla este año.
Una tarea difícil la de congregar a los vecinos y vecinas en torno a las fiestas de barrio pero que la Junta directiva del barrio de Juan Valero insiste en revitalizar con trabajo e ilusión.
Los vecinos asistentes a la inauguración de las fiestas en honor a San Juan, estuvieron acompañados por los miembros de la corporación municipal. Por parte del Gobierno local asistían el concejal de hacienda, Juan Luis Íñiguez y el concejal de festejos Joaquín Planelles, quien reconocía lo difícil de sacar adelante este tipo de celebraciones en los barrios y reconoce el esfuerzo de la Junta directiva en este sentido, esfuerzo que afirma apoyan desde el Equipo de Gobierno.
Por su parte, el secretario general de los populares que acudía acompañado de la concejala Ana Hernán, felicita a la Junta directiva del barrio por su empeño no solo por recuperar la fiesta sino por dotarlo de actividad y vida.
Mario de la Ossa, concejal de Se Puede Villarrobledo, hace notar que a través de las asociaciones de barrio es como los representantes políticos pueden conocer de primera mano las necesidades de los vecinos.
También el barrio de Don Quijjote celebraba su fiesta este sábado. Una iniciativa surgida de su Junta directiva que organizando actividades infantiles y una cena de convivencia entre vecinos pretenden que este barrio relativamente joven inicie así la tradición de celebrar sus fiestas en época veraniega.
Los barrios son motores fundamentales en el crecimiento y desarrollo de Villarrobledo y a través de las asociaciones se pretende cuidarlos y dinamizarlos, así lo expresaba también el Senador del partido Popular, Valentín Bueno que junto a varios miembros de su agrupación acompañaron a los vecinos en la noche del sábado.
El concejal de festejos, Joaquín Planelles, visitaba también el Barrio de Don Quijote, compartiendo con los vecinos en su celebración, destacando la importancia de que los ciudadanos tengan vías de comunicación con los representantes políticos para poder conocer y atender sus demandas.
El concejal de Se Puede Villarrobledo, Mario de la Ossa, insiste en las políticas de proximidad y en la importancia de que los representantes de la institución sean capaces de apartar sus diferencias para visitar en este caso un barrio que celebra sus fiestas, como ejemplo de unidad en torno a las necesidades de los vecinos.
