Manuel Clemente se reafirma en la postura expuesta hace pocos días por la Asamblea de Izquierda Unida por la que no apoyarán los presupuestos de 2017 presentados por el Gobierno Socialista.
Para Clemente el documento de presupuestos debe señalar las líneas políticas hacia donde debe dirigirse la acción municipal, criticando que en lo sustancial no se modifica nada en ellos respecto a 2016, reivindicando desde izquierda Unida un cambio de situación en base a unas premisas y basándose en los acuerdos firmados con el actual gobierno.
Por tanto y ante unos presupuestos que define como “continuistas” y que se dan dentro de “un escenario político en el que el pacto de investidura está muerto” por los continuos incumplimientos del ejecutivo local, no pueden dar su voto a favor.
Señala que la no aprobación de las cuentas por parte de su grupo es un “ejercicio de responsabilidad” al igual que lo fue dice, aprobar los de 2016 para salir de la línea creada por el partido Popular.
En esta situación, Manuel Clemente afirma que se necesitan medidas que cambien la acción política local y que permitan ampliar el marco estrecho que deja el Ministerio en cuanto a la financiación y economía del Ayuntamiento. Medidas que dice llevan intentando impulsar desde que entraron a formar parte de la corporación como la recuperación de servicios municipales, la racionalización y control del gasto con la vigilancia de las contratas a través de un organismo municipal que vigile si cumplen con los pliegos de condiciones y la búsqueda de nuevas formas de financiación.
Critica Manuel Clemente que en esta búsqueda de financiación se hayan abandonado las líneas adoptadas en un principio como la modificación de ordenanzas para que contribuyeran más aquellos que tuvieran mayores ingresos, y se presente ahora como la “panacea” las medidas que vienen del Ministerio regentado por Montoro a través de planes de impulso o de carencias en el pago de la deuda.
Izquierda Unida valoraría la abstención en el pleno de presupuestos en caso de que el gobierno diera un paso al frente hacia estas líneas de acción, que se demostraría aprobando tres mociones presentadas, una de ellas en cuanto a la creación del organismo de vigilancia de contratas, otra en cuanto al desglose de la partida de festejos y presentando el presupuesto de cada evento un mes antes de su realización y el resultado de las cuentas un mes después, abogando así por la transparencia en la gestión y otra para la creación de una mesa de contratación integrada por todos los grupos políticos.
Para Clemente es fundamental que los presupuestos municipales permitan abordar necesidades y problemas estructurales y de calado en la sociedad de Villarrobledo, así Izquierda Unida valoraría el poder sentarse para participar en los presupuestos de 2018 ya que en 2017 dice que “ya es imposible” porque “no hay manera de negociar nada” sino solo “el reparto de las migajas”.
En 2018 se deben haber aprobado estas mociones expuestas, a la vez que se debe haber dado impulso a los consejos municipales y se vea que se incluye en los presupuestos de ese año un plan a corto, medio y largo plazo dirigido al arreglo y mantenimiento de infraestructuras y para la creación de planes de empleo municipales que no dejen al Ayuntamiento a expensas de los planes que vienen de la Junta o de diputación, así como el cumplimiento de la ley de la memoria histórica.
Por último Manuel Clemente afirma que se siente preocupado de que a tenor del borrador de presupuestos presentado por el Gobierno se trate de unas cuentas que “pueda aprobar el partido popular” llegado el caso.
Concluye el concejal dejando claro que esta postura de Izquierda Unida no responde a “un enfado” como dijo el alcalde sino a una “inacción política” por parte del Gobierno en una determinada dirección que dice ya estaba pactada.
