Desde la Asamblea de Izquierda Unida-Ganemos de Villarrobledo ha valorado el proceso de elaboración, negociación y posible aprobación o no de los presupuestos de 2017 que dice no llegarán a pleno antes de julio y que en caso de salir adelante serán para 5 meses.
Para Clemente, desde el equipo de Gobierno se venden, dentro del presupuesto, “como bondades” asuntos que para Izquierda Unida no lo son ya que afirma que hablan de buena gestión pero únicamente centrada en la amortización de deuda que no se ve reflejado en los servicios que reciben los ciudadanos.
A la vez dice que se presentan como problemas cosas que su grupo ve como oportunidades como es la reincorporación de los trabajadores que han ganado las sentencias por sus despidos. Para Clemente no se trata tanto de un problema financiero sino de una forma de seguir ampliando servicios públicos.
Por otro lado, Manuel Clemente afirma que a la hora de afrontar unos presupuestos se deben buscar fórmulas que permitan ampliar el marco tan “exiguo” que dejan los planes de ajuste y sus limitaciones que puedan llevar a una gestión del dinero público con el fin de dar solución a los problemas de los ciudadanos, camino por el que dice no avanza el partido socialista.
En este sentido desde Izquierda Unida, dice Clemente, se han realizado propuestas que pasan por la recuperación de servicios, el control de las contratas, la racionalización del gasto reevaluando las prioridades y la búsqueda de nuevas formas de financiación, aspectos que dice no están siendo tenidos en cuenta por el Gobierno local.
Para Clemente antes de abordar las inversiones en infraestructuras se debe elaborar un plan profundo a corto, medio y largo plazo de mejora de las mismas, como por ejemplo la del agua, en esta línea es en la que hay que pensar para invertir en el futuro de Villarrobledo, cambiando las dinámicas políticas, dejando de estar más pendientes “de fiestas” que de redistribuir y administrar de manera justa el dinero de los ciudadanos.
El coordinador de Izquierda Unida afirma que en Villarrobledo “nos hemos acostumbrado” en materia de empleo a depender de “las limosnas y de los planes de la Junta o de Diputación”. Señala que en la localidad existe un 18 por ciento de paro mientras que en municipios de iguales características el porcentaje se encuentra en torno a un 16%, sin contar aquí con ningún plan municipal para el fomento del empleo.
Con todos estos aspectos, se avala, según Clemente, la “mala gestión” del gobierno local, aspectos observados al analizar los presupuestos, que califica de “continuistas” y que no fomentan un cambio a la hora de hacer política que redunde en resolver los problemas de los ciudadanos.
Un escenario de cara a la negociación de los presupuestos que parte de la base de que el “acuerdo de investidura está muerto” por los “continuos incumplimientos del equipo de gobierno”.
Una trayectoria del Partido Socialista en estos dos años que dice Clemente lleva a “una situación peligrosa” como es la de “dejar el terreno abonado” al Partido Popular para que cuando “llegue con sus herramientas de destrucción del sistema público” lo pueda hacer sin ninguna oposición.
Critica el concejal de Izquierda Unida que durante el pleno el alcalde “tira el guante” al Partido Popular, reconociendo que sus propuestas eran generosas y que podría llegarse a un acuerdo presupuestario con el “partido de los recortes”.
Interpreta Clemente que desde el Gobierno “no había intención de cumplir el acuerdo de investidura” por lo que desde Izquierda Unida buscan un “nuevo escenario político”.
Ante esta situación, la Asamblea de Izquierda Unida ha decidido no presentar ninguna propuesta económica a los presupuestos de 2017 al considerar que no fomentan el cambio en las líneas políticas ni afrontan los problemas de los ciudadanos. Apoyaron a Alberto González “por responsabilidad política” y los presupuestos de 2016 con el único objetivo, dice Clemente de que no gobernara el Partido Popular ni estuviera vigente su presupuesto, tras lo que también, por responsabilidad, dice que no pueden apoyar estos presupuestos que no trabajan por el cambio en la actuación política en Villarrobledo.
No realizan propuestas económicas pero con la creencia en un nuevo escenario político “siempre y cuando se aprueben las mociones” que ya han presentado de cara a presupuestos futuros en un intento de “reconducir la situación”.
Mociones como la de crear órganos de vigilancia de los contratos municipales, el desglose presupuestario de los gastos de festejos y la obligatoriedad de presentar el presupuesto de los eventos un mes antes de los mismos y de llevar las cuentas a comisión de economía un mes después, así como la creación de una mesa de contratación permanente y de diálogo competitivo integradas por todos los grupos políticos, algo que viene ante la “pérdida total de confianza”.
Clemente anuncia que no apoyarán los presupuestos de 2017 y que lo único que podría hacer plantearse la abstención sería la puesta en marcha antes del pleno de presupuestos de estas mociones y que en los cinco meses que quedan de año se revitalicen los consejos municipales, la aplicación de la ley de la memoria histórica, la elaboración de un plan de inversiones en infraestructuras, y la creación de un plan local de empleo.
Todo ello para evitar la “deriva hacia la derecha” que dice que “ya es clara”.
Todo ello será informado y debatido en la asamblea abierta que mañana celebra Izquierda Unida en el Polivalente de Pio XII a las 8 de la tarde a la que invitan a todos los ciudadanos.
